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Polonia- Rusia- El frío

Wladyslaw Podkowinski (1866-1895) pintor expresionista polaco, creó su cuadro más famoso Szal (locura)  un año antes de morir.  Al escándalo que produjo la presentación pública del óleo en Varsovia, Podkowinski reaccionó destrozando con un cuchillo la obra el día número 37 de que ésta fuera expuesta (la obra se reconstruyó después).

Pasamos la tarde y la noche viendo cortos de Kieslowski, conocí a Marcel Lozinski (más allá de su nominación al Óscar por 89mm from Europe en 1994) a través de ese cortometraje maravilloso "Wszystko moze sie przytrafic [Anything Can Happen]"en el que su propio hijo, por entonces un niño de seis años (con micrófono incorporado) va sentándose en distintos bancos de un parque, junto a gente  sola, haciéndole preguntas cruciales sobre la vida y la muerte.



Una fiesta navideña polaca en Miami, con una casa repleta de luces y villancicos de navidad que se escuchan desde el porche, con libros sobre la navidad americana en el salón, servilleteros de renos y adornos, un polaco vestido de papá Noel que abre la puerta, otro camarero desdentado también con gorro de Santa Claus sirve las bebidas, el jardín, una fiesta de luces y bolas de colores y lazos brillantes que colgaban en todas las direcciones sobre la piscina, más allá, junto a la pista de tenis, un recorrido de mini-golf en el que todo asistente debía participar para después recoger al azar una de las bolsas colgadas de la verja con regalo sorpresa, unos juegan, otros comen dulces, otros simplemente se sientan a escuchar, moviendo los labios (porque conocen la canción) los villancicos polacos que una banda canta en directo. Y entre todos Delia, una mujer argentina-polaca de ochenta años que me contó cómo fue aquel año en que se fue a vivir con su marido (soldado en la segunda guerra mundial,  con un padre que sobrevivió a las minas en Siberia) a Ohio, la experiencia de la nieve, los amigos nuevos, el nacimiento de los hijos y como, a la muerte de su marido (un hombre bueno), viajó con sus tres hijos por todo el mundo recorriendo los lugares donde  combatió y los cementerios donde estaban enterrados los combatientes polacos. Me habla de Stalin (sí, peor, mucho peor que Hitler). Me lo cuenta todo y yo no digo una palabra.

Entonces Rusia.
La frustración de Andrei Tarkovsky, que terminó de realizar "Stalker" y después de un año de grabación la película se perdió al ser revelada. Dicen, que fue intencionado. Y aún así Tarkovsky no abandonó, dedicó otro año de su vida a volver a grabar, a tomar una por una cada una de las escenas contando con menos presupuesto. El resultado es increíble.El profesor, el escritor, el guía/predicador. Es una gran película, un poema visual. Dice Kolasisnki que cualquier escena de esta película acaba implacablemente con la pretensión y el talento de cualquier videoartista actual. Cada secuencia es una obra de arte para exhibir; la noción del espacio/el marco dentro de otro marco/ la narración visual/ la selección de palabras/la iluminación precisa/el juego del blanco y negro y de pronto el color con la aparición de "la zona"/El perro/ la religión, la fe.


Anoche hicimos nuestro primer viaje, Google earth /
le enseñé mi casa/
saltamos de mi país al suyo/
paseamos por las calles que él recorría de niño/
el cementerio de Cracovia era más grande que mi pueblo.
14 de diciembre 2010